La CBX, gracias a su espectacular motor de seis cilindros y una cilindrada de 1047 cc, se convierte en una de las motos japonesas más demandadas de la historia.

En la década de los 80 las motos deportivas entran en escena. El modelo “interceptor” es el primero que dará a la industria deportiva una nueva faceta elevando considerablemente el nivel tecnológico de las motos de serie.
Siguiendo esa misma directriz surge la V65 Magna que se convertirá también en una completa revolución. En esta época surge un verdadero modelo mítico de Honda, la RC30, una moto de competición homologada para la carretera, que gracias a su portentosa tecnología logrará imponerse durante varios años en el campeonato del mundo de velocidad.
Otro modelo mítico de esta década es la « Hurricane » que cómo su propio nombre predecía, revolucionó las pistas cómo un huracán.
En el año 1996, Honda desafía otra vez al mundo del motor rompiendo todos los esquemas con el sorprendente modelo “Valkyrie”, una moto de carretera que lleva el motor de la mítica “Gold Wing” pero con prestaciones de alta gama.
Honda ya era una marca mítica. De hecho, era una de las marcas más punteras del sector de la motocicleta, como demuestra el hecho que en 1997 la marca japonesa alcanzara llegar al número de 100 millones de motos producidas.
Otro dato histórico que demuestra esta vez el poderío de Honda en el mundo de las competiciones es la cifra alcanzada el 8 de Abril de 2001, cuando la victoria de Valentino Rossi en el Gran Premio de Japón, fuera la número 500 para la escudería de Honda. Una cifra histórica que todavía ninguna escudería ha sido capaz de alcanzar.